Incorporando un video

24 10 2014





¡Bienvenidos!

24 10 2014

Hoy 24 de octubre tuve el privilegio de adiestrar a un grupo de Facilitadoras de Ciencia en la Universidad del Sagrado Corazón. Su iniciativa, motivación y perseverancia me ha impresionado muchísimo y les deseo, a través de este escrito, todo el éxito del mundo en su nueva encomienda.

 

Taller a Facilitadoras de Cienca

 





An open letter to Dr. Joseph Henry Vogel, the University of Puerto Rico and THE WORLD

27 06 2012

I haven’t written anything for my blog in a year. But today, I couldn’t stay quiet so I let my mind, my fingers and my heart do what I felt was the best.

Today, I woke up with a devastating tweet via @msnbc: “Professor patents way to stop textbook sharing by students”. What the Digital Network explains in its article is that as a way to stem book piracy and ensure that publishers are paid this patent would require students to buy access codes with their textbooks to join in mandatory online discussion boards — and failure to participate would mean lower grades. But this is not the worst part, as a puertorican I feel so ashamed that this patent was made by Dr. Joseph Henry Vogel, member of the University of Puerto Rico’s faculty. Why the institution never talked about it? Not even when it had the press release on June 5!

On the other hand, I’m happy that this patent has not been put in practice yet although it is too soon to celebrate. The world is becoming extremely complex and hyperconnected, and with it, sharism – the philosophy of sharing knowledge and ideas – has become a new kind of society. Sharing content, says Bernadine Chuck Fung, is a first step in meeting the challenges of global education. But the more I try to understand the Higher Education system in Puerto Rico, the less I know it. This patent clashes with the reality of the digital world: OPENNESS. Terciary education communities must embrace the idea that sharism and being open not only is the future… it is the present we’re letting go.

Actually, the perfect example is the University of Puerto Rico. Where is it in the academic field, is it innovating? Can it compete with MIT, Harvard, Stanford, Kyoto University, Osaka University, Paris Tech, The Open University, Western Governors University and lots of other institutions? Most likely some people will say: “Yes, we have graduated students working at NASA”. But that is not the answer I’m looking for because that is not even the .005 percent. My questions are: Are we competing in the OPEN movement? Do we have Open Educational Resources or OpenCourseWare? Do we support the use of Open Textbooks or Open Content? What about Open Access Publishing and Open Media? Do we even let our students access courses they have already taken if they need some information they can’t remember? Being open and eager to deconstruct the educational system is a requisite to stand successful but when someone tries to innovate, a thousand obstacles come to his/her way.

Here are some more questions I want you to think about: Are we exposing ourselves to the world? Are we considering the role of technology and exploring solutions to critical economic challenges? Are we harnessing the power of sharing to become better citizens or are we overshadowed by pragmatism? Are we facilitating students the way they learn or just putting them into a box where they cannot be dissident of our thoughts because that’s what the textbook says? Are we going to continue being so arrogant to believe that remaining isolated will make us visible to the world? Or is it that publishers are going to save us using their greed? I don’t think so.

Everyone has the right to decide how open would like to be or if peer-to-peer culture will rule their lives, but please do not impose how locked up educational materials should be. Books not only should be open for distribution, they should be translated into different languages and they should be published in different formats for the plethora of devices available speeding up access to information and increasing the dissemination of ideas. This is why crowdsourcing exists, society is eager to do it and they are waiting for you. Authors like Hal Abelson, Lawrence Lessig, Cory Doctorow, James Boyle and Eric Von Hippel, among others are witnesses of this shift. Plus, Dr. David Wiley makes an incredible reflection about the college textbook market.

Professor Vogel, I know as a fact that as an economist you have a lot of positive things to give out to the academic community, our island and the whole world. Tuition is ridiculously expensive for the crumbs it offers, do not contribute to the academic delusion. It is hard to believe that some universities still monetize scarcity through oligarchies when superabundance reigns. Both publishers and authors have to come to grips with the times they are living. Students will not find knowledge in just one book, they have the entire world to ask what they want, socialize, interchange thoughts, materials and this potential DOES personalize education.





El Dominio Público y la Tecnología como Motor de Liberación

16 05 2011

El concepto Dominio Público, aunque no es reciente, nunca ha sido bien visto ni avalado por la sociedad. Muchos están de acuerdo en que todo debe ser guardado, protegido o escondido para que nadie lo copie, lo use, lo cambie, lo dañe, lo robe o lo desaparezca. Sí, incluyendo el conocimiento y la información. Lawrence Lessig indica que dentro de cada cultura hay un dominio público, una zona sin abogados que no se rige por las legislaciones del derecho de autor. A lo largo de la historia, esta parte de la cultura ha sido vital para la divulgación y el desarrollo del trabajo creativo.

Irónicamente, esta sociedad, la Sociedad de la Información, ve la crisis diariamente en el campo económico, gubernamental, social, educativo, personal e intelectual. Esto ha llevado al mundo a modificar y potencializar los recursos existentes, aquello que podemos multiplicar para beneficio actual y el de las generaciones futuras. Esta transformación, de corte individual al comienzo, lleva a la producción de conocimiento a una transición primero local y luego global. Pero, esta transición no se logra sin la debida información y sin el debido dominio de la tecnología como motor de producción y liberación junto al capital intelectual.

Ahora, ¿por qué la importancia del dominio público? Según The Public Domain Manifesto (2010) “el dominio público, es la riqueza de información que está libre de barreras de acceso o de reutilización usualmente asociada a la protección de la propiedad intelectual, ya sea porque está libre de cualquier protección de derechos o porque los titulares de derechos han decidido eliminar dichas barreras. Es el material en bruto a partir del cual se deriva nuestro conocimiento y se crean nuevas obras”. Tener un dominio público saludable y próspero es esencial para el bienestar social y económico de nuestras sociedades.

Un dominio público saludable y próspero es uno de los prerrequisitos para garantizar que los principios del artículo 27 (1) de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (‘Toda persona tiene derecho a participar libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y sus beneficios.’) pueda ser disfrutado por cualquiera en cualquier parte del mundo”. Por otro lado, La Carta de los Derechos Civiles (2003) para una Sociedad del Conocimiento Sustentable sostiene que su principio central es que el conocimiento humano se entienda como un bien público común, como herencia y propiedad de la humanidad, y como recurso valioso de riqueza pública.

Mi intención no es convencerlo de algo en lo que no crea, es simplemente provocar su pensamiento y alentarlos a que liberen todo su potencial intelectual, obras pasadas y a sustentar la liberación de la cultura mediante la digitalización. El acceso libre al conocimiento y a la información hace posible una participación democrática en asuntos públicos, estimula la creatividad y la innovación en la ciencia, la economía y la cultura.





Defensa de la dimensión pública del conocimiento vs la privatización estratégica

13 05 2011

A diario, comparto con profesores universitarios. Profesores de un alto calibre cognoscitivo y que son un gran soporte estructural para la vida intelectual académica. Sin embargo, tanta regulación y rigidez institucional hace que este derroche de conocimiento quede aprisionado por el dique de la privatización estratégica, ya sea por las editoriales o muy bien por la cultura de rango y renombre (social, laboral o personal) a la que hemos estado sumisos desde siempre. Los modos de regulación intelectual deben tomar un giro distinto, dado que los cambios tecnológicos y económicos están llevando una trayectoria muy diferente a como cuando se legislaron las primeras leyes de Propiedad Intelectual en nuestro país y en el mundo. La Universidad como ente de creatividad y desarrollo del conocimiento, debe moverse según el ritmo que nos baila el nuevo siglo. No obstante, vemos como la falta de cadencia en este ámbito hace que no se proyecte a nivel global y competitivo como otros países. Los riesgos son parte del cambio y el cambio es parte de la innovación.

Por otro lado, es contradictorio el escuchar trilladamente el término colaboración cuando entre el mismo profesorado es casi nula esta práctica. Los celos intelectuales entre ellos son peores que los de pareja, no logran entender que aunque compartan su conocimiento, JAMÁS perderán su sabiduría. Al contrario, habrá una explosión, no sólo de cantidad, si no de calidad. La propiedad intelectual “promueve” el que los autores vivan de su producto, pero se ha demostrado que esto sólo le ha funcionado a una microelite. Entonces, ¿cuál es la resistencia? Sin lugar a dudas y como ya se mencionara anteriormente, la presión institucional es arrolladora. Sin producciones impresas protegidas legalmente, las posibilidades de acenso se reducen. Pero, ¿qué pasa con la creación digital?

Es triste pensar que debido a los acelerados cambios tecnológicos intenten reducir y controlar la producción de obra intelectual. ¿Por qué no apoyar el que las producciones intelectuales pasadas se liberen mediante su digitalización? ¿Por qué pagar por informes, reportes, artículos o investigaciones, no vivimos en la Era de la INFORMACIÓN? La Declaración de Ginebra en el 2004 le riposta a la Organización Mundial de Propiedad Intelectual que “la concentración de la propiedad y el control del conocimiento, entre otros, perjudican el desarrollo de las instituciones académicas democráticas”. ¡Despertemos! Por qué asimilarnos a leyes arcaicas cuando podríamos tener una visión productiva totalmente diferente como lo ha hecho Lawrence Lessig con la creación de las licencias Creative Commons. ¿Qué están haciendo el gobierno y el mundo universitario para presentar propuestas legislativas e institucionales que modifiquen la gestión del derecho de autor? Richard Stallman, propulsor de la Cultura Libre menciona en su blog: “No necesitamos Propiedad Intelectual, necesitamos Riqueza Intelectual. Una riqueza abierta dedicada a la investigación y promoción de formas nuevas e imaginativas de estimular y diseminar el conocimiento”.

Mi punto de vista: Que viva el Copyleft, la Apertura y el Construccionismo Social!





Sciencefeed

10 03 2010

El mundo del Internet es infinito y en una de estas búsquedas en las que comenzamos en un lugar y terminamos encontrando cosas “por equivocación” tropecé con esta herramienta: Sciencefeed. Al igual que Twitter, Sciencefeed es un microblog donde la cantidad máxima de caracteres para compartir es de 140. Sin embargo, puede compararse con Facebook por la manera de hacer conexiones con otras personas y porque le permite colocar enlaces, fotos, publicaciones y documentos. Este sitio Internet le brinda la posibilidad de encontrarse con científicos de todas partes del mundo, personas dedicadas a la Academia o simplemente personas que quieren ser parte del futuro de la ciencia. Anímese y acceda http://www.sciencefeed.com para que explore otro de los beneficios de las redes sociales. Aquí podrá enterarse de avances, conferencias, investigaciones, publicaciones y todo lo relacionado al fantástico mundo de la ciencia.





C3: Constructivismo, Construccionismo Social y Conectivismo

29 01 2010

¿Quién dijo que al aprendizaje se le compara con el tronco de un árbol? En el siglo que vivimos debemos mirar  más allá de ese tronco y observar sus ramas y sus hojas. El estudiante ya no tiene un cerebro como depositorio de información y si lo vemos así, es porque lo hemos provocado. Esta cultura educativa de “transmitir” ya no funciona y con este punto de vista es que parte el constructivismo. Esta teoría presenta al aprendizaje como un proceso mental donde el individuo se desarrolla a medida que interactúa con su entorno.  Construye empíricamente y es responsable de su propio conocimiento. Si a esto le sumamos el construccionismo social, vemos que el individuo aprende mediante el intercambio social y se le facilita la utilización de conceptos debido a la diversidad de orígenes y situaciones. ¿Cómo se logra esto? A través del conectivismo. Hoy día estamos conectados gracias al teléfono, a la computadora, a los reproductores musicales, a los videos juegos, en fin… a muchísimos artefactos que hacen de nuestra vida una más simple. No sólo eso, nos conectamos con colegas, con el profesor, con el estudiante, con la familia, con las amistades, con personas del extranjero y todos ellos tiene algo que compartir y que a través de la interacción incrementamos nuestro economía intelectual.








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